Hola amigos:
Que tal estamos, sobrevivimos a la cena de Nochebuena?... Claro que sí, aunque con secuelillas por los atracones, verdad?
En casa fuimos 16 comensales (que "fisna" ji ji), entre niños, jóvenes, adultos y personas mayores, así que hicimos una cena tipo bufet, de todo un poco y para todos los públicos.
Por la mañana mientras cocinaba, puse un caldo de pollo (o puchero, como decimos por aquí) para el día siguiente. Sé, por experiencia propia, cuanto se agradece una tacita de caldo después de toda una noche de "marcha". Sobretodo para los más jóvenes, que son quienes de verdad disfrutan la noche.
Por la mañana mientras cocinaba, puse un caldo de pollo (o puchero, como decimos por aquí) para el día siguiente. Sé, por experiencia propia, cuanto se agradece una tacita de caldo después de toda una noche de "marcha". Sobretodo para los más jóvenes, que son quienes de verdad disfrutan la noche.
Ni que decir tiene que tuvo enorme éxito la iniciativa!!!
Todos quisieron una tacita de caldo, tal y como supuse. Y al otro día, con el resto que me quedó hice para mi querido marido y para mi, una sopita castellana fácil y rica.
Esta receta me la enseñó el hijo de una compañera de habitación, Antonia, una persona mayor pero con un sentido de humor y unas ganas de vivir increíbles. Eso fue en una época, en que mi segunda residencia era el hospital, hace un tiempo ya de eso... gracias a Dios!!!
Así que esta receta que hoy compartimos es de mi amigo Juan, cocinero de un famoso restaurante de Puerto Banus.
Es una variante de la famosa sopa castellana, pero simplificada. Muy apta para estos días de frío y como veréis muy fácil de elaborar y muy rica... os animáis a probarla???
Ingredientes:
Ingredientes:
- Caldo de pollo (un tazón por persona)
- Un chorrito de aceite de oliva (del "güeno")
- Dos dientes de ajos
- Dos huevos cocidos duros
- Un poco de jamón en tacos
- Pan frito en tacos (sin gluten para intolerantes)
- Un pellizquito de pimentón dulce
Preparación:
En una sartén ponemos un fondo de aceite. Muy poquito, pues el caldo ya tiene suficiente grasa.
Freímos los ajos cortados en laminas finitas. Y cuando estén dorados añadimos el pellizco de pimentón y retiramos del fuego.
Añadimos el caldo, más o menos una taza grande por persona. Podemos usar caldo de pollo envasado en tetra brik y de venta en los super, por descontado que nunca será igual, pero es otra alternativa si no disponemos de caldo casero.
Lo ponemos a hervir y le añadimos el jamón cortado en daditos.
Apartamos después de unos pocos minutos de cocción y servimos, acompañado del pan frito y el huevo cocido cortado en tacos también.






